– Atención Spoilers –

La Tierra-616 ahora conocida también como Tierra Primordial siempre ha sido ha sido más oscura que su contrapartida de DC por mucho que los New52 o las versiones cinematográficas más recientes de Warner hayan tratado de hacernos creer lo contrario.
Y la mayor parte de esa oscuridad innata del Universo Marvel radicaba en los prejuicios existentes hacia los mutantes entre el común habitante de dicho mundo. Uno odio hacia lo diferente extremo que bebía de la marginación que por desgracia muchos colectivos han sufrido en la realidad: homosexuales, extranjeros, inmigrantes, grupos raciales/etnicos, mujeres, incluso sin techo o los propios frikis. Según el Maestro Chris Claremont, el éxito de los cómics radica precisamente en que casi todos hemos sufrido en nuestra vida algún tipo de prejuicio en nuestras carnes y empatizamos más fácilmente con los mutantes y su sufrimiento.
Los paralelismos con la realidad llevaron incluso a crear una terrible enfermedad que atacaba a los mutantes del mismo modo que el VIH se había cebado entre otros en miembros del colectivo gay.
Día tras día, la comunidad mutante representada por los X-Men de Charles Xavier se enfrentaba a la marginación tratando de convertir el mundo en un lugar mejor para todos a pesar de ello. También observábamos como otros mutantes como Magneto o las distintas encarnaciones de la Hermandad se negaban a someterse ante políticos o grupos representantes de ese odio y para ello, se adjudicaban adjetivos como diabólicos o terroristas.

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Muchos recordaréis una triste escena de Marvels, en la que la familia de su protagonista Phil Sheldon, acogía a Molly, una niña mutante que huía de los disturbios de la saga La Noche de los Centinelas. Phil primero quería echarla a la calle hasta que recordó haber visto ese mismo terror en los supervivientes de los campos de concentración nazi, descubriendo que más allá de su insolito aspecto, Molly era tan solo una niña como sus propias hijas. Finalmente ella huiría de la casa para no poner en peligro a los Sheldon y todos temimos por su destino, hasta leer mucho después en el Ojo de la Cámara, la secuela oficial de Marvels, que Molly había sobrevivido para convertirse en una adulta como las hijas de Phil.

Esta lucha contra los prejuicios fue una garantía de éxito en ventas se mantuvo durante décadas, incluso cuando las historias eran solo un mero cliché.
Hasta que en 2005, House of M (Dinastía de M en España) le dio un giro nunca antes visto a la situación. De un momento a otro, los mutantes fueron diezmados. De ser los herederos legítimos de la Tierra en unas pocas generaciones, los Homo Sapiens Superior quedaron reducidos a entre 198 y 300 individuos en todo el planeta, sin ningún nacimiento en vista. Marvel endureció las condiciones de vida de algunos de sus personajes fetiche, al tiempo que apoyaba una franquicia que ahora nos parece imparable: los Vengadores.
Años más tarde, la Trilogía del Mesías y la aparición de Hope Summers con sus 5 Luces empezaron a abrir los horizontes de esta especie en peligro, al tiempo que los X-Men establecían un nuevo estado soberano mutante llamado Utopía y quedaban divididos en dos facciones lideradas por Cíclope y Lobezno.

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Finalmente tras el crossover que enfrentara a los Vengadores con los X-Men en 2012 a cuenta de la Fuerza Fénix, la Mesías Hope y la Bruja Escarlata, quién fuera responsable de la diezma mutante, usaban el poder de dicha entidad cósmica para restaurar a los mutantes del planeta. Ya no estaban al borde de la extinción, pero los actos de Cíclope y algunos hombres-x poseídos por el Fénix habían puesto otra vez una diana sobre la renacida especie. Si antes eran temidos y odiados, las consecuencias de la guerra con los Vengadores eran imperdonables para la mayoría.
Como consecuencia de ello, el Capitán América, representante de todo lo noble y bueno en el Universo Marvel, creaba una nueva alineación de Vengadores entre los que estaban conocidos hombres-x con el propósito de mantener vivo el Sueño de Charles Xavier de una coexistencia pacífica entre las dos ramas de la humanidad y mostrar al mundo que pese a los actos de algunos, los X-Men eran héroes.

Al mismo tiempo, las dos facciones creadas por el cisma que dividiera a la Patrulla-X estaban más enfrentadas que nunca. Cíclope, el líder de una de ellas, último avatar de Fénix Oscuro y responsable de la muerte de Xavier, se convertía en la cara pública de una revolución mutante que no iba a tolerar ser pisoteados por los humanos.
Mientras las aventuras de los mutantes seguían tanto en la franquicia-x como vengadora, un evento llamado Infinito estaba destinado a cambiarlo todo aún cuando nadie fuera del staff de Marvel podía imaginar las consecuencias que iba a tener en el futuro. Rayo Negro, monarca de los Inhumanos se enfrentaba a muerte con Thanos y para ello, destruía su reino, la ciudad de Attilan que flotaba sobre Manhattan. Al hacerlo, las Nieblas Terrigenas, el catalizador de los poderes de los inhumanos, quedaba liberado en la atmósfera.
En una jugada relacionada con los derechos cinematográficos de Fox sobre los mutantes y no en manos de la recién nacida Marvel Studios de Disney, la editorial usó este hecho para convertir a muchos habitantes aparemente normales de la Tierra-616 en Nuhumanos, unos inhumanos latentes en el corazón de la humanidad como si pretendiesen sustituir a los mutantes. Y en buena medida fue así, al menos en lo que respecta al Universo Cinematográfico Marvel en el que obviamente no podía aparecer personajes mutantes como tales.

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La teoría conspiratoria de que Marvel iba a destruir la franquicia-x crecía entre el fandom “avalada” por la ausencia de apoyo a los films de Fox o poco merchandising mutante. Sucesos como la muerte de Lobezno, probablemente el más popular de los X-Men o el giro final de Axis en que se desmontaba el vínculo familiar que unía a Magneto con Mercurio y la Bruja Escarlata, también relacionado con la aparición de estos en el UCM parecían confirmar los temores de muchos. Marvel tenía a Nuhumanos y ya no necesitaba a los mutantes, reduciendo así también sus colecciones.
El metalenguaje parecía traspasar también los cómics y algunos lectores de nuevo cuño parecían encantados con la posible extinción de los X-Men a favor de Rayo Negro y los suyos. Triste pero cierto.
En los meses que precedieron a las últimas Secret Wars, vimos como Cíclope cambiaba el enfoque de su revolución y de hecho, se esbozaba en el Tiempo se Acaba que había tratado de recuperar la idea de una nación mutante, aunando para ello a hombres-x y algunos de sus antiguos adversarios.
Llegamos a 2015 y a Secret Wars. El Multiverso Marvel fue destruido. Ya no quedaba nada, solo Latverion alias Mundo de Batalla creado por Victor Von Doom en el que era su gobernante y su Dios. Los únicos capaces de revertir esta situación eran un puñado de supervivientes de los universos 616 y (Ultimate) 1610. Entre ellos, Cíclope que se había unido de nuevo al Fénix durante la incursión final entre mundos y era el único mutante que había sobrevivido a la misma. En el primer choque contra Dios Doom, Scott murió pese al poder de Fénix y hasta en eso los conspiranoicos veían una señal del fin de los X-Men más allá de Secret Wars.

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Cuando todo acabó, la familia Richards inició la restauración del Multiverso con su mundo natal, la Tierra-616 y supimos que gracias a la intervención de T′Challa con la Gema del Tiempo, las Incursiones nunca llegaron a suceder como tales y los ocho meses del Tiempo se Acaba estaban ahora en blanco para nosotros los lectores. Nos encontramos con el mismo Universo Marvel que conocíamos con algunos añadidos pero sin saber como se había legado a ese nuevo estatus Post-Secret Wars.
¿Os acordáis de esa escena tan chula en la que Rayo Negro liberaba las Nieblas Terrigenas en la atmósfera? Ahora sabemos que no solo habían creado nuevos inhumanos, sino que también habían generado una nueva enfermedad en los mutantes. Algo que los estaba matando y esterilizando sin remedio. Parecía que Marvel apostaba por un creciente número de inhumanos y sentenciaba a los mutantes. De nuevo, puro paralenguaje para muchos.
También nos esbozaban que Cíclope y sus seguidores no se quedaron cruzadados de brazos en esos meses y que su proactividad contra los Inhumanos aparentemente había costado la vida de Scott Summers y exacerbado aún más el odio hacia los mutantes tanto entre los humanos corrientes como el pueblo de Rayo Negro. Acontecimientos que se desvelan en Death of X, cuyo primer número ha salido a la venta hoy en Estados Unidos. ¿Que hicieron Summers y los suyos? ¿Se convirtió en el terrorista que todos dicen o eso es lo que quieren que creamos? ¿Realmente murió? Pronto lo sabremos.
Todo parece perdido para los X-Men, ¿verdad?
Pues según Marvel no. La inclusión de los mutantes en Civil War II, el primer gran evento Post-Secret Wars con su propia miniserie parece despertar alguna esperanza. Si a eso le sumamos que Marvel Studios/Disney parece haber quitado a los inhumanos de su planilla de películas así como de series televisivas como Agentes de S.H.I.E.L.D por un más posible acuerdo con Fox, que ya ha fructificado en una serie conjunta con Legión, un mutante como protagonista, las tornas parecen haberse vuelto.
2017 empezará con un evento que enfrentará definitivamente a ambas especies y probabemente decida el destino de una ellas. La premisa es sencilla: La Peste-X generada por las Nieblas Terrigenas volverá la Tierra inhabitable para cualquier mutante en dos semanas y la paciencia de los X-Men se ha acabado.
Si creemos a la Casa de las Ideas, nunca ha existido una conspiración y menos ahora que nos garantizan la continuidad de equipos de primera fila al frente de la franquicia para este próximo año.

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Yo estoy dispuesto a creerles y aunque me gusten los inhumanos, estoy deseando ver como los X-Men devuelven de una patada a sus rivales a la Zona Azul de la Luna donde eran una sociedad más interesante. Los mutantes son Marvel en estado puro y no quiero sucedáneos.

 

AUTOR: Matías González Alarcón . TWITTER: @Matias_Gleza

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