• Guión: Jeff Lemire.
  • Dibujo: Mike Deodato Jr.
  • Color: Laura Martin.
  • Editado por Panini.
  • 160 páginas. 15€.

 

 

Hace tanto que no me siento a escribir una reseña que ya se me ha oxidado un poco toda la terminología que pudiese haber utilizado antes, estaba muy contento con las reseñas que estaba llevando a cabo y consideraba que estaban quedando bastante bien. Ahora hay que desempolvar y volver al trabajo.

Tenemos al Titán Loco. Thanos. La pronunciación de su nombre en el universo Marvel, infunde miedo. Es inmortal. Indestructible. Provoca la extinción de mundos enteros, provoca genocidios y matanzas. Es algún tipo de interpretación maligna de lo que debería ser un dios. Pero ahora nos encontramos con un grupo de personajes que buscan matar a Thanos. Y lo buscan ahora por un motivo concreto que se cuenta al final del primer número USA (es decir, en las primeras 24 páginas del tomo).  Este motivo no se puede contar porque es spoiler y es lo que mueve básicamente la serie. Es la premisa alrededor de la cual gira la trama de Thanos. Por ello, prefiero no contarlo.

Esto que no quiero contar, cuándo ya hice yo reseña del #1 USA, me sorprendió bastante. Desvelar ese hecho, que algo así afecte a Thanos, fue, cómo mínimo, interesante. Me compré el tomo porque el primer número me entusiasmó, así que me lo acabo de terminar y, sí, tengo alguna cosilla que decir con respecto al desarrollo de la trama.

 

Cada portada, es un cuadro.

 

Jeff Lemire hace un buen trabajo, la verdad, coge algunos personajes Marvel olvidados, los reúne en un grupo con más o menos carisma, con sus subtramas personales y entrelaza su argumento con el de Thanos, que tiene que ir buscando cierto objeto alrededor de la galaxia. Lo hace de una manera magistral, en mi opinión, dividiendo de esa manera la trama más ‘sesuda’ o intrigante y la parte de más acción y más sangre. Los diálogos me han parecido correctos, apropiados para el tema galáctico, con tanta parafernalia, tanto ego y mucha carisma. La evolución de los personajes, más allá de Thane y Thanos, es nula, pero se agradece, porque el principal atractivo de la serie era el Titán Loco y te ayuda a centrarte en la trama. El detalle que menos me ha entusiasmado, es que en un momento de la trama, Lemire utiliza (no sé si por imposición editorial o porque no se le ocurrió nada mejor) utilizar la Fuerza Fénix. Que sí, que es una entidad cósmica súperpoderosa, pero cómo excusa para atribuir un poder extra o para añadir polémica entre los personajes, me parece algo muy trillado.

De las mejores alianzas que he visto.

 

Mike Deodato Jr. me lleva gustando mucho desde que leí (casi) todo Vengadores Oscuros. Me parece que es un artista que va a mejor con el tiempo, envejece y mejora, no cómo podría pasarle a otros (ejem, Mark Waid, ejem). Las composiciones de página me han parecido geniales, aunque algunas viñetas parecían quedarse en un tamaño demasiado reducido cómo para poder disfrutarlas bien. Pero bueno, gracias a lo que Sean G. Murphy hace en Twitter señalando sobre su página original de un tebeo hacia dónde se mueven los ojos (o dónde deberían moverse) a través del escenario o las posiciones de los personajes, he podido disfrutar de un nivel más de composición de posturas, de los escorzos y de la arquitectura de la viñeta. Al final tenemos un Deodato Jr. que realiza un dibujo impecable que mejora mucho con la acción que le mete Lemire y que si le añadimos alguna clase de Sean Murphy para aprender a apreciar el movimiento de la viñeta, creo que se disfruta mucho más.

La conclusión es sencilla: ¿Queréis ver si Nietzsche llevaba razón y se puede matar a un dios? Pues id a la tienda, pillad Thanos y dejaos llevar. Flipante.

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